ENTRETENIMIENTO

No demos papeles en nuestras vidas a personas que no los quieren

Zacatecas, Zac.- ¡Quiérete más! Seguramente en algún momento de tu vida te has esforzado por mantener una…

Zacatecas, Zac.-

¡Quiérete más!

Seguramente en algún momento de tu vida te has esforzado por mantener una relación social, de pareja o familiar, pero, ¿Cuántas de esas veces has sido correspondido? Muchas veces creemos erróneamente que amor es dar incondicionalmente lo mejor de nosotros por los otros aun y cuando nos estamos dejando en un segundo papel.
A lo largo de la vida nos han enseñado distintas historias y teorías del amor; historias trágicas de amantes como Romeo y Julieta o tragedias familiares como Hamlet, en una época más actual nos han educado sobre este tema con millones de telenovelas, series de televisión o películas donde vemos amistades traicioneras, parejas que perdonan infidelidades, padres ausentes, compañeros de trabajo pasivo agresivos entre otros ejemplos que son tomados de la realidad y llevados a la ficción y en donde lamentablemente muchas veces nos han enseñado que los buenos son los que aguantan todo tipo de humillaciones y maltratos porque tienen la cualidad de ser personas llenas de nobleza y bondad.
Las relaciones humanas son complicadas ¡todos somos conscientes de eso! Pero ¿Hasta dónde corresponde el papel de cada individuo para que estas se puedan dar de una manera saludable? Cuando pienso en esto siempre se me viene a la mente la frase de la famosa película The Perks of Being a Wallflower “ Aceptamos el amor que creemos merecer ” en esos momentos reflexiono la frase y trato de recordar todos esos momentos en los que he brindado ayuda cuando no se me ha pedido o en los que he tenido algún detalle por alguien que no ha sido correspondido, entonces analizo cuantas de esas veces me he alejado en ese momento de esas personas o he hablado sobre la manera en que me hizo sentir su actitud, y con gran franqueza acepto que no ha sido a la primera mala actitud que he puesto un límite o me he alejado, ya que la gran mayoría de las veces decido no tomarlo personal, sin embargo, eso no evita que el comportamiento de la otra persona cambie o pare y lo único que se ocasiona es un cumulo de malas situaciones que quizás en el momento menos adecuado pueden salir y provocar un problema en un momento incorrecto, pero, si somos conscientes de que el famoso dicho que dice: “ de gota en gota se llena el vaso” es cierto, ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo hablar las cosas en su momento? Quizás sea porque el miedo a ser rechazados por personas que nos importan nos hace callar.
¡Toda relación humana es de dos personas!
La cultura mexicana nos ha enseñado que amar es darlo todo por el otro sin importar nada más, que sufrir es parte de amar y que la tragedia es parte de toda historia de amor verdadero, una metodología exitosa en la ficción ya que de esa manera las historias por contar se hacen más interesantes y ganan la atención del público, sin embargo, en la vida real no necesitamos de la tragedia para ser felices por el contrario necesitamos rodearnos de personas con salud mental y estabilidad emocional para poder aprender que nuestra felicidad no depende de los otros, depende de cada ser humano que decidirá compartirla con otro ser humano y el a su vez ser reciproco con los que lo rodean, es por ello que toda relación humana es de dos personas, ya que ambas partes deben nutrir y cuidar a la otra, ejemplo de esto es: El padre que cuida y procura a su hijo y el hijo que le responde con acciones responsables y esfuerzo o el amigo que te confía algo personal al que le correspondes siendo un confidente incondicional al igual que un consejero en caso de que así te lo pida.
Las relaciones humanas son complicadas, pero no por ello debemos brindarles papales importantes en nuestras vidas a personas que no lo quieren, recuerda que quien te quiere y te valora, te acepta de la manera que eres y que la mejor versión de cada ser humano siempre será ser nosotros mismos.

Paloma Arrieta