Y sin ascenso no descenso… ¿Qué?

19 abril, 2020

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Puebla, México

La decisión está tomada. Desapareció el ascenso por los próximo cinco años, es decir por los próximos 10 torneos, ningún equipo sufrirá el drama de perder la categoría, pero tampoco ninguno, podrá disfrutar de la inolvidable experiencia de subir al máximo circuito.

Esto sin duda, podrá estabilizar a los clubes, pero también, le quitará al torneo el sabor y la esencia del deportivismo. Será como comer un dulce sin azúcar o como ver una comedia romántica sin que los protagonistas tengan la posibilidad de vivir juntos y felices para siempre.

El ascenso ha sido por muchos años la única ilusión de miles de aficionados. Es capaz de crear momentos imborrables y de crear héroes. Y es que vivir el ascenso de tu equipo es quizá la muestra más grande de entrega, triunfo, lucha y éxito. Aún más que ganar un título de primera división. Porque significa hacerte grande, revalorizar tu marca y, sobre todo, hacer mucho con poco. Es el sueño romántico del fútbol. La gente de León tiene ese recuerdo. Después de un largo peregrinar en la segunda división un día lo logró y su gente explotó.

Tijuana también y Necaxa y San Luis y Leones Negros.

El técnico y los jugadores más queridos del Puebla en los últimos 15 años, salieron de un ascenso. Un ‘Chelis’, ‘Bola’, ‘Chero’, o Villalpando. Ni siquiera hace falta poner sus nombres completos para saber de quién les hablo.

¿Qué sería de la historia camotera sin ese episodio? Sin la alegría de ascender, sin los futbolistas que, con ese impulso anímico, pudieron darle ya en primera, una semifinal a su afición. Sin esto, la historia camotera de los últimos 30 torneos, sería nada. Y así, la de muchos equipos.

Además, el descenso, era la única garantía que la afición tenía para que muchos futbolistas mediocres de equipos perdedores, se entregaran en la cancha. Al menos, por el miedo a perder la categoría.

Y ahora, sin el ascenso y el descenso… ¿Qué?

Luis Tamariz