Una historia de película en Tampa

9 febrero, 2021

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Puebla, México

No es otra versión de Piratas del Caribe, es la película que los Bucaneros presentaron en este 2020. Los estadounidenses se pintan solos para muchas cosas, entre ellas, montar shows espectaculares y hacer producciones cinematográficas emocionantes, lo hecho por Tampa Bay, es ambas cosas a la vez.

Habían pasado 18 años, casi dos décadas completas, después de aquel enero del 2003, cuando los Bucaneros ganaron ante Raiders, su primer y último Super Bowl. La NFL tenía contemplada a Tampa, como sede para el Súper Domingo de este año, y las posibilidades de que el equipo local, jugará ahí una final, eran simplemente inimaginables. Sin embargo, la familia Glazer, tenía preparada una gran sorpresa.

El 17 de marzo, tras la despedida de Brady de Patriotas, el QB de 42 años anunciaba a su nuevo equipo, Tampa. Por si esto no fuera suficiente novedad, un mes después, Rob Gronkowski, ganador de tres Súper Tazones, anunciaba su regreso a los emparrillados tras un año de retiro, su nuevo equipo, Tampa.

Muchos se rieron del “equipo de los viejitos”. Otros menospreciaron a Brady, diciendo que sin Pats y Belichick, no podría hacer nada. El guión de la película estaba escrito. Una contratación bomba, un regreso del retiro, una nueva rivalidad entre Patriotas y Brady y muchas dudas, respecto a, si el seis veces campeón del Super Bowl, triunfaría o haría el ridículo, tras vivir en la cima por años. Más de uno esperaba ya con emoción, ver por fin la caída de la súper estrella. Como cereza en el pastel, la premisa de que nunca un equipo, había podido jugar un Super Tazón en su propia casa.

Así comenzó la película. En medio de las dudas, Tampa hizo una muy buena temporada, terminando en el segundo lugar del sur de la Nacional, con marca de 11-5, sólo debajo de Nueva Orleans que cerró con un 12-4.

Los Bucaneros superaron la ronda de comodines, pero no las dudas, pues avanzaron venciendo a un equipo débil, Washington. Si los de Brady querían seguir con vida, tendrían que pasar sobre el líder de su División. No fue problema. Tampa no solo los venció, sino que, además, Brady brilló ante Drew Brees y luego ante Aaron Rodgers, dos históricos de la liga.

El final de la película no podía ser mejor. Por primera vez un equipo jugaba la final en casa, y tenía que ser de la mano de Brady. Enfrente, ni más ni menos que el actual campeón y el mariscal de campo que para muchos, tiene la batuta para ser el mejor. Tom lo hizo. Jugó espectacular y su grandísimo rival, ni siquiera tuvo posibilidades reales de ganar. Los pulverizaron mentalmente.

Siete anillos, más que cualquier franquicia. A sus 43 años, el gran veterano de la NFL, protagonizó su mejor película y fue un éxito de taquilla.

Luis Tamariz