Un niño en vacaciones tiene dos opciones, aprovechar su tiempo o perderlo.

14 julio, 2019

Fotografía: NES No Estás SolaCompartir Fotografía: NES No Estás Sola

Puebla, Puebla.

Dos meses de suspensión de clases, es la cantidad aproximada con la que cuentan los pequeños que asisten a la escuela. Más de 8 semanas donde estos alumnos, pierden el ritmo y disciplina a la cual están acostumbrados durante clases.

Definitivamente, tomarse un descanso es necesario, además de brindar bienestar no sólo al niño sino a toda la familia.

Pero ¿Qué sucede cuando esto se vuelve un exceso y por consiguiente una nueva costumbre difícil de erradicar para cuando el alumno debe retomar sus estudios? Seguramente sucederá algo no muy positivo.

Es por ello fundamental, que, durante esta temporada de verano, los niños de nuestro hogar ocupen su tiempo libre en actividades recreativas vigiladas, como deportes y juegos diversos, y mejor aún, adquieran nuevo conocimiento ajeno al aprendido durante el ciclo escolar.

La energía de un menor, debe ser no sólo aprovechada sino focalizada. Y un niño que es impulsado, motivado y cuidado, tendrá resultado positivos a corto, mediano y largo.

No importa la actividad que realice, lo que importa es que lo haga y busque ser el mejor. Por lo que un curso de verano, puede ser un pretexto ideal para mantenerlos activos, y mejor aún, con un enfoque claro que los ayude a cumplir sus metas.

Rodrigo Balderas