ENTRETENIMIENTO

UN ESTADIO OLIMPICO

Puebla, México El andar por las calles de la gran y hermosa ciudad de puebla, nos encontramos…

Puebla, México

El andar por las calles de la gran y hermosa ciudad de puebla, nos encontramos con callejones coloridos, recovecos que tienen años sin ser visitados y edificaciones que guardan dormidos el momento que alguien se apiade de ellos y los revivían, uno de estos es el emblemático y poco reconocido Estadio Olímpico Ignacio Zaragoza.

Con visualización desde el cerro de Guadalupe, donde se encuentra con exactitud el fuerte de Loreto, con llamativa figura e inmensidad intrigante, un ovalo de gradas que puedes resguardar 22 mil espectadores y que sitian una cancha de pasto natural verde, se inaugura en 1952 como cede de los Juegos Olímpicos Nacionales que se jugaban en ese año.

Luego de cumplir su objetico en el magno evento se procedió a darle un uso honorable y se decide que lo ocupara el equipo representativo de béisbol del estado, los ya entonces Pericos de Puebla, espacio que se les daría por dos décadas, pues el primer equipo de Futbol volvía a las canchas luego de una época de agonía, el Puebla FC lo utiliza 4 años solamente y de aquí se viene la debacle de este coloso.

Para 1970 se construyen nuevos estadios y el Olímpico de Zaragoza queda en el olvido, ya no alcanzaban las gradas, las calles se volvían pequeñas para la demanda de los juegos y aficionados; con el tiempo perdió fama y se utilizó para otro tipo de eventos, como congregaciones religiosas, mítines políticos y algunos conciertos.

Pero la luz se veía al final del túnel, algo seguía latiendo dentro de este monstruo histórico, algo sin igual, un evento que haría temblar al mundo entero, una de las bandas más emblemáticas del planeta escogía como sede Puebla y este estadio en particular para hacer una aparición que hasta la fecha sigue erizando la piel de muchos.

Con dos presentaciones en octubre de 1981 la banda de rock “Queen” abarrotaba el lugar, con miles de gente acarreadas por el fanatismo, el furor y el momento histórico, aquí se vislumbraba la cúspide del estadio Zaragoza y también se sentía su último latido de vida gloriosa.

Después de esto perdió interés de todos, para el 2012 se interviene para una remodelación y así atraer a personas a entrenar como un campo de alto rendimiento, pero jamás se acabaron dichas obras. El Estadio Olímpico Zaragoza es sin duda un coloso dormido, un monumento de dimensiones increíbles olvidado.

Mauricio Cervantes