DEPORTES

Un enemigo más para Ana Gabriela Guevara

Puebla, México Como atleta fue extraordinaria, su talento, carisma y velocidad, ponían de cabeza a los mexicanos…

Puebla, México

Como atleta fue extraordinaria, su talento, carisma y velocidad, ponían de cabeza a los mexicanos cada vez que competía.

Fue capaz de hacer que las televisoras cortarán sus transmisiones nacionales, para enlazar en vivo sus carreras. Logró algo increíble, unir a miles de personas que, como si fuera partido de fútbol, se juntaban para verla correr en un evento que duraba solo unos segundos. Pero como directora de CONADE, su historia es todo lo contrario.

Su gestión ha estado llena de escándalos, uno tras otro. Prácticamente cada que se habla de ella y su administración es por un problema o por una controversia, nunca por un logro en favor de los atletas. Lejos de unir, como lo hacía de atleta, ha abierto varios frentes de guerra que han manchado su carrera de la peor forma. Tiene problemas con el COI, con atletas, con medios de comunicación y con iniciativa privada.

Llegó a CONADE con un gobierno que traía como bandera principal la lucha contra la corrupción. Terminar con aquellos que se encargaron de llenarse los bolsillos a costa de los atletas, pero nada ha pasado. El deporte mexicano no es más limpio que antes. Hay muchas dudas en torno al manejo de los recursos y la misma Guevara, ha sido acusada y denunciada por desvíos. Llegó para limpiar la casa, pero, sin darse cuenta, traía lodo en los zapatos y mientras limpiaba, volvía a ensuciar.

La han acusado de desvíos, de malos manejos, de usar al deporte para buscar una candidatura a la gubernatura, de prepotencia, de soborno y hasta de intento de homicidio, por parte de unos empresarios que la señalaron por extorsión y después por mandar balearlos en su camioneta. Cierto es que todo esto debe comprobarse, pero mientras, ya está metida en un pantano.

La gota que derramó el vaso es el caso de Paola Espinosa. La medallista olímpica mexicana, no dudó en responsabilizar a la exvelocista, de dejarla fuera de Tokio 2020 por motivos personales. En rueda de prensa señaló que la gente de Guevara, le pidió “hacer campaña en el caso FODEPAR para limpiar la imagen de la directora de CONADE” y ella se negó, iniciando así una guerra que la dejó sin boleto olímpico.

Este podría ser el último clavo en el ataúd de la gestión Guevara en CONADE. De comprobarse esto, hablaríamos de corrupción no solo en términos de dinero, sino del manejo de las plazas olímpicas, que es igual o peor, pues significaría que el deporte mexicano se rige por intereses personales y no por méritos deportivos.

El barco de la anticorrupción, está hundiéndose dramáticamente en materia deportiva. Falta que las clavadistas elegidas, por sobre Paola, tengan unos juegos para el olvido y, entonces sí, estaríamos viendo el desastre final.

Luis Tamariz