Tom Brady en otra final

26 enero, 2021

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Puebla, México

¡Qué noche tuvo Tom Brady! Por instantes juega como si fuera un joven en su mejor momento y no un veterano de 43 años. Es ambas personalidades. Su mentalidad e inteligencia, son las de un jugador de 43, pero su brazo y su agilidad, son las de un QB de 27 años.

Verlo es todo un espectáculo. Quedaban 8 segundos en el reloj para concluir la primera mitad. Green Bay había apretado con un gol de campo de 24 yardas, de Mason Crosby, para poner el partido 14-10 a favor de los Bucaneros. Brady estaba en los controles y la distancia para sacar puntos en esta serie ofensiva parecía demasiada. La lógica indicaba que los de Tampa harían una jugada rápida para tratar de ganar unas yardas y dejar el ovoide en posición de gol de campo. Pero la exestrella de los Patriotas tenía otra idea. Mandar un pase profundo para buscar sorprender con Scotty Miller y anotar. Parecía una locura, pero lo logró. El balón salió de su mano y voló por sobre 39 yardas, para caer en las manos de Miller dentro de las diagonales, dejando fríos a los empacadores, en su propio refrigerador. Se fueron a la pausa del medio tiempo con una ventaja de 21 – 10.

En el tercer cuarto, tenían que salir muy concentrados. Habían hecho enojar a Aaron Rodgers y compañía, y sabían que se vendrían con todo para recuperar el partido.

¿Qué hizo Brady? Salir a dar un golpe de autoridad. Con un pase de 8 yardas encontró a Cameron Brate en la zona de anotación y puso la pizarra 28-10. Un marcador que les permitiría manejar la ventaja y al rival.

Así fue, aunque Packers despertó y mostró todo su potencial, nunca estuvieron en ventaja ni en posición de ganar el juego.

Sin Patriotas, Tom Brady está otra vez en un Súper Bowl y va por su séptimo anillo, con un equipo sin pasado ganador. Solo él. El emblemático Quarterback no se cansa de imponer marcas y logros. Ahora, ha alcanzado una que parecía imposible en el arranque de la temporada, hacer que, por primera vez en la historia del Súper Tazón, un equipo disputara el título en su propia casa.

Todos sabíamos que el gran domingo se jugaría en Tampa, pero nadie, ni el más optimista, imaginó que los insignificantes Bucaneros estarían ahí. Sin embargo, nadie tampoco, contempló un detalle, el mariscal de Tampa era el rey del SB y no se lo iba a perder.

Luis Tamariz