CAVAR TUMBAS, SU OFICIO

15 julio, 2020

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Tamaulipas, México

Existe un empleo poco común que puede ser escabroso para muchos: cavar tumbas.

Leobardo Antonio Malpica, originario de Veracruz, lleva más de 20 años dedicándose a ser sepulturero.

Acompañado de sus perros, a las 7:00 de la mañana, se dirige a realizar parte de su trabajo.

“Yo pienso que en todo el tiempo que he estado aquí, han sido mil 600 tumbas que hemos sepultado ya”.

Antonio tarda de cuatro a cinco horas en hacer una fosa de metro y medio de profundidad.

Durante la contingencia y el cierre de los panteones, cambió de actividad, aunque seguía relacionada con los muertos.

La cantidad de fosas durante la contingencia, se mantuvo igual a años anteriores, debido a que, no se relaciona con casos de COVID.

“Se vacía y le damos ya forma. De eso se encarga la máquina, ahí está”.

Acostumbrado a presenciar los entierros, Antonio sigue conmoviéndose por la muerte.

“Todos lloran, entonces lo que hace uno para no llorar es alejarse, más si es uno sentimental. De repente si me han salido lágrimas”.

Hoy junto a Bernardo, realizaron dos fosas; algo que es parte de su cotidianidad desde hace largo tiempo.