Se estima que el 25% del agua que se extrae en Fresnillo se consume a través de tomas clandestinas, y es que, este problema, se da en varias modalidades, desde personas que se conectan, hasta campamentos mineros que pagan como domicilios.

24 julio, 2019

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Al momento, se han detectado 100 tomas clandestinas, sin embargo, la directora del sistema, señaló que se debe a la falta de personal para detectarlas y no haya que haya poco robo de agua.

“Nosotros les llamamos tomas clandestinas a todos aquellos que no tienen contrato; es decir, estaríamos hablando de un 25, 25% de tomas clandestinas aproximadamente”, comentó.

“Lo que sucede también es que no tenemos el suficiente personal, a pesar de que nosotros hacemos visitas domiciliarias” afirmó.

Donde se pierde mucha agua es en los campamentos mineros; al momento, se han detectado 20 casos en los que la empresa pagaba 90 pesos mensuales por un servicio que se ofrecía hasta 50 personas; por norma, estos espacios deben pagar 9 mil 500 pesos.

“Seguimos detectando campamentos que a los cuales se les estaba aplicando una tarifa de doméstico, ahorita ya están pagando 9 mil 500 pesos, porque sí tenemos varios campamentos que no los registran al sistema de agua potable”.
“Estaríamos hablando, ahorita en este momento, como de 20 campamentos que hemos detectado en diferentes zonas de la ciudad”, refirió.

En el caso de las tomas clandestinas, la multa por el robo de agua es de 3 mil pesos, sin embargo, son pocas las que se aplican, ya que la mayoría se han detectado en viviendas de bajo recursos, en la que, dijo, interponer una sanción no tendría sentido.

“Si tenemos la multa, pero nosotros no la hemos aplicado porque, si un usuario, no puede, no ha podido pagar mil pesos y la multa de otra multa de mil pesos, menos nos va a pagar. Y eso se manifiesta, pareciera, en una deficiencia comercial”, anexó.