La postura adecuada para dormir

7 abril, 2021

Fotografía: Ortosureste.comCompartir Fotografía: Ortosureste.com

Puebla, México

Siempre le restamos importancia al momento de descansar, pero es momento de hacer conciencia que al dormir nuestro cuerpo se recupera y restaura.

Los especialistas mencionan que dormir poco y mal se vincula con ciertas enfermedades como problemas cardiovasculares, Alzheimer, obesidad, depresión o diabetes.

Son muchos los factores que influyen para lograr un sueño reparador y de calidad, entre ellos está la postura que adquirimos al dormir. Lógicamente, la mejor posición es aquella que te resulte más cómoda, pero siempre teniendo en cuenta que no afecte negativamente a la calidad de tu descanso y a tu salud.

¿Sabías que algunos problemas asociados a un mal descanso se pueden solucionar tan solo con cambiar la postura en la que duermes?

Tras numerosos estudios realizados sobre el sueño, la comunidad científica coincide que dormir de lado, sobre todo del izquierdo, es la postura más adecuada para el descanso ya que ayuda a aliviar problemas como el reflujo gástrico, los ronquidos y la dificultad respiratoria, facilita el buen funcionamiento del sistema inmune, impide la obstrucción de la arteria aorta y puede ayudar a prevenir ciertas enfermedades neurológicas como el Alzheimer o la esclerosis múltiple.

Como contrapartida, en esta posición se produce presión sobre las extremidades lo que puede llegar a provocar estrés en músculos y nervios y una mala circulación sanguínea en la zona de apoyo. Además, la fricción con la almohada puede producir un aumento de las arrugas en ojos, pómulos y barbilla.

Al dormir boca abajo, estamos obligando a nuestro cuerpo a mantener una postura forzada durante varias horas seguidas. En esta posición no solo se ejerce una excesiva presión sobre todo el cuerpo; la zona cervical (músculos, tendones, nervios y huesos) está sometida a un gran estrés debido a una excesiva rotación de la columna vertebral que puede llegar a provocar problemas de espalda y cervicales (tendinitis, lumbalgias, cervicalgia…).

Al dormir boca arriba, el cuerpo se apoya de forma totalmente natural y no recibe ningún tipo de presión. La columna vertebral se mantiene recta y, en gran medida, se evitan los dolores de espalda.

La posición fetal, aunque no es la más recomendada, es la postura que la gran mayoría de personas adopta al dormir.

En esta situación, la columna vertebral adopta una curvatura poco natural y, de ser muy pronunciada, puede originar dolores de espalda.

En resumen, aunque no existe una postura perfecta, aquella que te proporcione mayor comodidad será la más adecuada para ti. Solo debes tener en cuenta algunos factores que inciden directamente en la calidad del sueño y que a continuación te detallamos.

Rocío Barrios