LA LAGUNA ENCANTADA

16 noviembre, 2019

Fotografía: BlogspotCompartir Fotografía: Blogspot

Puebla, México

Mientras más te sumerges en la historia o relatos de Puebla te sorprendes con todo lo que guardan sus libros o lo que tienen para contar las personas que crecieron en este hermoso estado.

El Río Atoyac en el siglo XIX era un bello ro lleno de vida y cristalino , pues ronda una leyenda que a la fecha pocos conocen y se ha perdido de generación en generación.

Cuentan que un domingo cualquiera un hombre llamado Basilio salió con sus sobrinos a pasear como lo hacia todos los fines de semana, para cambiar un poco decidió caminar con ellos por toda la orilla del río para descubrir nuevos lugares junto con los sobrino.

Todo iba muy bien en la caminata jugando con lo que se iban encontrando en el camino, pero algo llamó la atención, a lo lejos parecía ser una laguna, pero Basilio sabía perfectamente que no había algo parecido cerca, lo que lo intrigó demasiado y fueron en búsqueda de ella para saber si era real.

Al llegar al lugar no había duda de que era una laguna de la cual no se conocía nada por los vecinos, al ver su agua cristalina y su poca profundidad no dudaron en echarse un chapuzón para refrescarse un poco de la caminata.

Duraron un rato allí hasta que se percataron que poco a poco se acercaban más y más peces lo cual les extrañó demasiado pues no era normal su actuar ya que parecía que les quisieran decir o advertir de algo.

Por lo tanto, decidieron salir y notaron que entre ellos y ayuda de ramas formaban la para la “Auxilio”; tanto fue el susto por lo que vieron que salieron despavoridos buscando su hogar.

Con todo lo que contaron en donde vivían, no faltaron los curiosos que salieron en búsqueda de la famosa laguna, a decir de muchos jamás la volvieron a ver, otros dicen que se dejaba ver, pero nunca alcanzar por nadie.

Con el crecimiento de la ciudad poco a poco se fue perdiendo su ubicación quedando solo el relato nombrándole “La Laguna Encantada Del Atoyac”.

Mauricio Cervantes