La Celiaquía.

11 septiembre, 2020

Fotografía: Revista buena salud Compartir Fotografía: Revista buena salud

Puebla, México

Hoy más que nunca debemos estar informados, sobre los diferentes padecimientos que afectan día a día a las personas, que, sin saberlo, han estado enfermas gran parte de su vida.

La enfermedad celíaca, que en algunos casos se le denomina Intolerancia al Gluten es una patología de hipersensibilidad con base inmune, Esto significa que una persona con este problema no puede ingerir ningún alimento que contenga gluten ya que, las vellosidades que recubren su intestino delgado están atrofiadas y no funcionan, por lo que no son capaces de absorber los nutrientes de estos alimentos y provocan múltiples síntomas.

Aunque no tiene porqué, esta enfermedad puede ir asociada a otras, como Diabetes, Síndrome de Down. Además, por sus diferentes síntomas pueden confundirse con otras.

Otra característica que existe, es que, muchas veces se dan intolerancia de primer y de segundo grado. Esto significa que, muchos celíacos que no reciben un buen tratamiento, o una dieta que se ajuste a sus necesidades, puede crear intolerancias asociadas, como a la lactosa o la fructosa, que, una vez corregida la dieta, volverán a desaparecer.

De la misma forma, se puede crear una intolerancia al gluten secundaria, al tener una intolerancia primaria -puede ser a cualquier cosa, leche, frutos secos, fructosa- y no realizar una dieta restrictiva, con lo que, las vellosidades se atrofian totalmente, y puede aparecer una intolerancia al gluten secundaria, que, se puede corregir.

Aunque, esto no se puede confundir con curar la celiaquía, ya que, por desgracia, hasta día de hoy no se conoce una cura, sino que, esto aparece como un nuevo síntoma al no seguir unas pautas sanas.

hay que tener en cuenta que se pueden presentar tres formas de problemas con el gluten diferentes:

  • Celiaquía o intolerancia al gluten. Esta es la que se está dando a conocer se estudia desde hace unos años. Todavía a día de hoy es muy difícil de diagnosticar, y su sintomatología cambia mucho de un paciente a otro.
  • Alergia al gluten. No hay que confundirla con la celiaquía. Es una enfermedad muy poco común, y aquí lo que ocurre es que, sin que el gluten llegue al intestino, el sistema inmune entiende la presencia del gluten como una agresión que debe combatir produciendo anticuerpos. Los síntomas, al revés que, en la celiaquía, son inmediatos, y pueden aparecer desde urticaria a dificultad respiratoria a síntomas realmente graves.
  • Sensibilidad al gluten no celíaca. Esta patología es muy nueva, y casi una desconocida. Se sabe que también la causa el gluten, aunque sus síntomas y daños no se corresponden exactamente ni con la alergia al gluten ni con la celiaquía. Aunque, cuando por prescripción médica se restringe los productos con gluten, mejorar de forma notable la salud del paciente.

Teniendo en cuenta que la mayoría de celíacos todavía no están diagnosticados, se debe de tener cuidado con lo que se ingiere, y en caso de empezar a tener síntomas que no son normales visitar al médico para que haga las pruebas pertinentes para confirmar si se tiene esta patología o no.

Con informacion de revista buena salud

Rocio Barrios