Valencia pone la muestra contra el racismo

5 abril, 2021

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Puebla, México

En la jornada 29 de la Liga de España, se vivió hoy un hecho que deja huella y que debería ser tomado como ejemplo, por muchos clubes en todo el mundo.

Se jugaba el minuto 32 en el estadio del Celta y el futbolista francés de ascendencia africana, Mouctar Diahkaby, del Valencia, acababa de ser amonestado. El partido estaba detenido momentáneamente cuando de pronto, recibió de parte de Juan Cala, supuestos insultos racistas. De inmediato, el jugador de raza negra lo denunció y sus compañeros no dudaron en respaldarlo. En segundos se organizaron y abandonaron el campo en señal de protesta. En un instante, la noticia se hizo viral y comenzó a inundar las redes sociales.

Sólo estuvieron fuera del campo 13 minutos, después decidieron regresar para continuar con el partido. Pero en esos 13 minutos, aun sin saberlo, hicieron una de las campañas virales contra el racismo más contundentes.

No requirió inversión ni estrategia. Tampoco planear un movimiento, simplemente, ser solidarios, humanos y auténticos. No se quedaron callados, no hicieron como si nada hubiera pasado. En la cancha ha vuelto la normalidad, pero cuando termine el partido, Cala se dará cuenta que su “pequeño error” ya está en boca de todos y es noticia internacional.

Solamente así se puede combatir el racismo. Cuando muchos respaldan a uno y la voz se hace muy fuerte. Hace unas semanas, en febrero de este año, el defensa de Santos, Félix Torres, vivió exactamente lo mismo en un juego ante San Luis. Su compañero Matheus Doria tuvo que salir a dar una conferencia de prensa denunciando el hecho. Los insultos, supuestamente, habrían llegado desde la banca de San Luis.

Nadie hizo nada. La comisión disciplinaria prefirió abordar el caso desde la bronca que se armó y los castigos llegaron por ese lado, no por el racismo. Eso ni se investigó, ni se castigó. Todos prefirieron hacer, como que nada pasó.

Las diferencias son notorias. En su momento, los jugadores de Santos lamentaron no haber abandonado el campo para respaldar su compañero, que terminó siendo tachado de mentiroso. Ojalá el juego de hoy, sirva de ejemplo para que se tome como bandera.

En el fútbol mexicano, afortunadamente el racismo, al menos públicamente, no es un problema aún, no hace falta hacerse ‘de la vista gorda’ para dejar que crezca, a niveles como los que ya se ven en Europa.

Luis Tamariz