Más dudas que puntos en el Puebla

19 septiembre, 2020

Foto: Club PueblaCompartir Foto: Club Puebla

Puebla, México

Una victoria en el fútbol, sea como sea, siempre debe aplaudirse y disfrutarse, pues significa tranquilidad y tres puntos a la bolsa. Sirven de mucho, y más en tiempos de crisis. Sin embargo, la pregunta para el Puebla es a futuro, pues tras la victoria ante Necaxa, dejó más dudas que puntos.

Con la reincorporación de los jugadores que habían dado positivo por COVID-19, la franja no mejoró, no fue superior a su rival, ni generó más que él. No, Puebla no reaccionó, simplemente aprovechó las bondades del calendario. La jornada 11 le puso enfrente, oxígeno puro gratuito, al peor equipo de la liga. Un Necaxa que había robado corazones con su fútbol, pero que desarmó a su equipo, a cambio de dinero. Sus mejores hombres emigraron y solo quedó un cuadro lastimado, chato y falto de ilusiones. Aun así, ese equipo generó más que la Franja, pero para fortuna de los blanquiazules, el último lugar de la tabla no tiene con qué competir. Corrieron a su entrenador por malos resultados, y el que llegó para enderezar la nave, el Profe Cruz, ya lleva 3 derrotas en 3 juegos.

De acuerdo al reporte oficial de la Liga BBVA MX, los camoteros generaron un tiro a gol. Sí, leyó bien, un tiro a gol en más de 90 minutos. Es difícil pensar que un equipo sea tan pobre en su fútbol y sólo pueda lograr poner la pelota frente al arquero rival, una sola vez.

¿Qué hacen los otros 90 minutos?

Pues no mucho. Pasear la pelota de un lado a otro, sin ningún sentido ofensivo. Sin creatividad, sin descaro, sin profundidad y sin oportunidad de lastimar al rival.

La Franja llegó una sola vez y lo hizo mal. Un disparo de Omar Fernández, uno de los mejores del torneo, que se estrelló en un rival y le cambió la trayectoria al balón, para vencer al arquero. Fue un gol de ‘churro’ o de justicia personal, para un jugador que sí ha cumplido. Con eso ganó la franja, solo porque enfrente, era Necaxa el que estaba. Solo hay que empujar a los Rayos una vez, para que se caigan y no se puedan levantar.

Las victorias hay que disfrutarlas y esta también, sea como sea. La pregunta, es a futuro.

¿Este Puebla merece Liguilla? O mejor aún, ¿Esta Franja realmente tiene con qué competir en una Liguilla?

El tiempo lo dirá, mientras, cada quién tiene su propio pronóstico y se vale soñar. Porque los sueños al final, no tienen porque tener bases sólidas, son sueños y ya.

Luis Tamariz