Puebla y Tigres no se hicieron daño y empataron 0-0 en el inicio de la Jornada 9 de la Liga MX

7 marzo, 2020

Foto: Jovana OrtizCompartir Foto: Jovana Ortiz

Puebla, México

Lo destacado al inicio, fueron los mensajes tanto de la Liga como de los equipos en ‘contra de la violencia de género’. Así fue el protocolo. De ahí en fuera, poco que destacar.

El primer tiempo fue muy distante de un juego emocionante. Muy pocas opciones de peligro. Apenas una clara que generó Tigres.

Puebla trató de hacer partido con Christian Tabó y Diego Abella pero fueron controlados en la mayoría de los intentos. La zaga rival se impuso con claridad.

Tigres por su parte, basó sus intentos en los constantes movimientos de Gignac, Valencia y Aquino. Salvo por una de frente por izquierda del mismo Aquino, no hubo nada.

André Pierre Gignac tuvo la primera al minuto 21, pero su remate fue directo a las manos de Nicolás Vikonis

Puebla respondió con un desborde por derecha de Tabó, quien superó a la defensa, pero mandó un centro a tierra de nadie.

Llegó entonces la jugada de Aquino al 25′. Centro que Valencia no pudo rematar, llegó a Javier quien de frente a Vikonis le vació el disparo al cuerpo para perderse la más clara.

Antes de ir al descanso Enner Valencia tuvo otra posibilidad con un remate de frente que se fue por arriba.

– La complementaria más gris

La segunda mitad no cambió en nada. Puebla sin opciones y Tigres paseando el balón buscando espacios sin lograrlo.

La ausencia de Zaldívar, sin duda afectó al Puebla y los de Ferretti no supieron aprovechar.

Enner Valencia se hizo presente al minuto 58 con un tiro cruzado que no inquietó a Vikonis, dejando claro que la metralla se quedó en Monterrey.

Puebla reaccionó hasta el 70′ con una jugada de Christian Tabó, quien sacó potente disparo, pero desviado de la meta de Nahuel quien realmente nunca fue exigido.

Los últimos minutos del partido fueron de jugadas a velocidad de ambos lados sin que lograran ser más que eso, jugadas a velocidad sin trascender.

Tigres apretó cerca del final, pero sin fortuna. Dos balones divididos que ganó la defensa poblana y una excelente barrida de Arreola que le robó a Gignac una posibilidad entrando al área.

Puebla ya no quiso arriesgar más y amarró el balón. Buscó alguna jugada con espacio, pero no lo logró. Tigres compró el pacto a pesar de un tiro al larguero de Jordan Sierra.

Así, en una noche fría y con entrada de 24 mil aficionados en el Cuauhtémoc, se fue un partido soso, gris. ‘Malón’ pues.

Patricio Aguilar Delgado