Molotes poblanos, una tradición de semana santa muy peculiar

15 abril, 2019

Fotografía: Leonardo HerreraCompartir Fotografía: Leonardo Herrera

Se acerca semana santa, comienzan las vacaciones, las jacarandas florecen y los poblanos se preparan para asistir a las distintas procesiones y ceremonias religiosas que se celebran en los diferentes rincones de la ciudad.

Una de las más importantes, tanto por su magnitud como por las semanas de preparación que esta requiere, es la procesión del centro. Un rito religioso que reúne a más 150 mil devotos que participan en diversas actividades.

Esta procesión suele durar varias horas terminando en la catedral de la ciudad. Una vez finalizado el evento cientos de familias aprovechan para comer y disfrutar de los diferentes antojitos que ofrecen los ambulantes y restaurantes cercanos.

Justo enfrente del templo se encuentra una calle repleta de negocios cuyo giro comercial se especializa en molotes poblanos. Un platillo típico de la región que consiste en una tortilla de maíz frita rellena de carne, pollo, queso o verdura cubierta de salsa y crema.

Estos negocios llevan varios años de existencia, haciendo que los molotes lograran posicionarse entre los poblanos como un platillo esencial que tienes que comer en cada visita al centro. Su sabor tradicional y precio accesible son algunas de las razones que les ayudaron a obtener este merecido reconocimiento.

Por otra parte, la proximidad de estos negocios con el templo influye notablemente a que miles de familias poblanas y turistas decidan degustar este antojito típico después de la procesión. Actividad que se ha repetido durante varios años logrando que muchas personas la incluyan en su cronograma de viernes santo.

Es así como una tortilla de maíz se convirtió en una nueva tradición de Semana Santa bastante peculiar que definitivamente tienes que probar cuando visites Puebla.

Dulce F. Vergara