MIGRANTES DESESPERADOS POR TRABAJAR

14 agosto, 2019

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Tamaulipas, México

Para muchos migrantes centroamericanos que llegan a nuestro país de forma legal buscando un asilo en los Estados Unidos, es desesperante contar con la documentación necesaria para establecerse temporalmente y no poder lograrlo porque las condiciones laborales y sociales no se los permiten.

La frontera tamaulipeca, históricamente ha sido testigo de cientos y miles de historias de hermanos centro y sudamericanos, quienes, se atreven a abandonar sus raíces para buscar un mejor porvenir para sí mismos, para sus familias en el vecino país del norte.

Un migrante nicaragüense nos comenta que llegó a México hace 5 meses y le retrasaron la cita 2 meses más “soy perseguido político, corro mucho peligro, aquí ya me han asaltado dos veces”.

Para los migrantes que esperan una resolución de su proceso de asilo político o asilo humanitario, es desesperante tener en sus manos la visa para permanecer unos meses en México, así como la Clave Única de Registro de Población y no poder acceder a un empleo, la falta de hogar, de recursos, de seguridad en todos los aspectos, hace un suplicio de su estadía en nuestro país, señala Rogelio García Treviño, Presidente de CANACINTRA.

“Es complicado ofertar un empleo para los migrantes porque las empresas tienen su proceso para contratar personas, así como sus requisitos”.

“Salimos huyendo de Nicaragua por el sistema político y no tenemos idea si podemos o no trabajar aquí, nadie nos explicó nada” dice Migrante, nicaragüense.

Cada una de las personas que hacen escala en nuestro país para llegar a los Estados Unidos, carga en sus espaldas una historia de lucha, de dolor, la responsabilidad de haber tomado una decisión: Emigrar. Salir de casa, dejando todo, sin recibir apoyo alguno, a veces, sin una salida real, sin la menor posibilidad de encontrar respuestas. No obstante, lo hecho, hecho está y no queda otra salida, más que esperar.