Lo que Puebla ganó con Larcamón

25 mayo, 2021

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Puebla, México

El fútbol da y quita, a la afición camotera, generalmente le ha quitado. Ir al estadio Cuauhtémoc se había convertido en una especie de sesión sadomasoquista, donde sabes que vas a sufrir, pero, aun así, quieres ir. Lo del domingo 23, en el juego de vuelta de las semifinales, fue diferente. Fue la evidencia de lo que la Franja ganó con Larcamón y el actual plantel.

Quizá Puebla no ganó la serie ni el pase a la final, pero en las gradas, ganó mucho más que eso. Se ganó el respeto de la afición y una credibilidad que había perdido.

Pese a la eliminación, la afición salió contenta, como usualmente no se le veía después de cada partido. Esta vez no hubo reclamos, ni caras largas, ni miradas tristes. Con lo que nos encontramos en las rampas y los pasillos del estadio, fue con poblanos orgullosos y agradecidos con su equipo, por la temporada vivida.

Ver los juegos del Puebla e ir al estadio, dejó de ser un suplicio y se convirtió en un gusto. Puebla se olvidó de pelear el descenso, de salir a empatar o de aspirar a que el formato de repesca te diera una oportunidad de arañar un boleto a segunda ronda. Se olvido de festejar los empates y de decir, “al menos no perdimos o no nos golearon”. Lo que Larcamón le devolvió a la afición no es poca cosa. Es muy similar a lo que Lapuente o Chelís, también le dieron en su momento a este equipo. Es el derecho de soñar. De pararse frente otras aficiones, para presumir que su equipo, también va por la final.

Simple y sencillamente, el plantel del Guard1anes Clausura 2021 BBVA MX, le dio sentido a la frase de “grito en la porra a todo pulmón, que Puebla va a ser campeón”. Cada juego lo cantan, pero sonaba más a burla o a chiste, que a realidad. Este domingo, lo cantaron en serio. Con la fuerza que da el creer que es posible.

A Puebla no le alcanzó para darle la vuelta a Santos y llegar a una final, pero sí, para rescatar a una afición que se estaba perdiendo. Ya hicieron lo más difícil, falta lo más duro, mantenerla y que no se vuelva a esconder, y para eso, tienen que hacer que los logros de este torneo se vuelvan una costumbre y no un cometa que pasa cada 10 años.

La buena noticia es que Larcamón se queda, y eso, le dará tiempo para consolidar lo que empezaron. Para trazar el camino que este equipo debe seguir en los próximos años, esté el técnico que esté y los jugadores que sean.

Luis Tamariz