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Las 12 uvas de Juan Reynoso

Puebla, México Sin duda alguna las uvas de Juan Reynoso venían cargadas de muy buena suerte. El…

Puebla, México

Sin duda alguna las uvas de Juan Reynoso venían cargadas de muy buena suerte. El ritual de comer una por cada campanada, refiere a un deseo para el 2021 y al entrenador peruano le bastó con una, la que traía la magia celeste.

En redes no fue bien recibido por la afición, que esperaba a Hugo Sánchez, al ‘Piojo’ Herrera o a Matías Almeyda, sin embargo, la suerte está echada y el ex entrenador camotero tendrá la gran posibilidad de consolidar su carrera en México, justo cuando parecía terminar.

Su lugar con La Máquina tampoco es de gratis. Reynoso tiene un lugar ganado como figura de los Celestes, por su etapa como jugador. Ya había dirigido a la filial, tiene experiencia en el fútbol mexicano y es cercano a Enrique Meza, identificado también con los cementeros.

Dicen que el fútbol da revanchas y a Reynoso le llegó al instante. Veremos si puede hacer click en su nuevo equipo para mantener su lugar en la Liga BBVA MX, aun después de ser despedido de la Franja por malos resultados.

Ser elegido por Cruz Azul es como sacarse la rifa del tigre. Ciertamente significa llegar a un equipo con historia y arrastre. Significa ganar dinero pues los de la capital, son famosos por tirarlo como si se diera en macetas, pero también, significa llegar a un equipo perdedor, con un historial vergonzoso y que es el centro de todas las burlas.

Grandes entrenadores han pasado por ahí y todos se van con la cola entre las patas. Reynoso tiene un historial igualmente perdedor, tanto con Puebla en Primera División como con la filial Celeste, pero eso sí, tiene algo a su favor, mucho que ganar y nada que perder.

Reynoso llega por circunstancias. Es un tipo con suerte, pues las circunstancias generalmente le ayudan cuando todo parece perdido. Ahora esta en él, aprovechar esta grandísima oportunidad que le cayó del cielo.

La gran duda es si se llevará a Santiago Ormeño, su jugador consentido, en el que confía ciegamente.

Luis Tamariz