DEPORTES

La muerte de Diego Maradona sacudió al mundo

Puebla, México En cualquier rincón del orbe se habla de él y en cualquier mesa de café…

Puebla, México

En cualquier rincón del orbe se habla de él y en cualquier mesa de café es tema. Y en Puebla  tras conocerse la noticia de su fallecimiento, el libro de los recuerdos se abrió en 1986.

Maradona jugaba su segundo Mundial y su segundo partido en el de México. El estadio Cuauhtémoc abrió sus puertas para recibir a la brillante Argentina de Salvador Bilardo, la que traía en sus filas al Diego.

Aquel 5 de junio la Italia campeona del Mundo se topaba con una Selección que tenía hambre de trascender. 

La Squadra Azurra tomó ventaja con un tanto de Altobelli, quien cobró un penal para vencer a Pumpido. Fue entonces que apareció la figura de ‘El Diego’ para tomar las riendas del juego y comandar la reacción.
Una pelota por derecha coqueteó con el 10, Maradona le dio el tiempo, el recorrido, superó a la marca de Scirea y de zurda tocó a contrapié de Giovanni Galli para mandar el balón adentro.

La explosión en la grada del Cuauhtémoc no se hizo esperar. Diego brincó la valla y alzó los brazos como si supiera su destino final en esa copa.

El duelo ante Uruguay

Argentina volvió a Puebla el 16 junio para encarar en octavos de final al Uruguay de Francescolli. Fue un duelo férreo, típico sudamericano. Y Maradona batalló además de con el clima y la cancha mojada, con las patadas que cortaron sus intentos.

Los pamperos ganaron 1-0 con gol de Pedro Pasculli y de ahí viajaron para encarar a Inglaterra en el Azteca en la ronda de cuartos de final. El partido que encumbró a Diego con ‘la jugada de todos los tiempos’, como relató en su ya legendaria crónica Víctor Hugo Morales.

Patricio Aguilar