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Honor a quien honor merece: descanse en paz teniente, Javier Becerra

León, Guanajuato.; Por su entrega y vocación de servicio durante más de 43 años ininterrumpidos, despidieron con…

León, Guanajuato.; Por su entrega y vocación de servicio durante más de 43 años ininterrumpidos, despidieron con honor al teniente de Bomberos de León, Javier Becerra.

Javier Becerra, originario de la ciudad de León, nació el 19 de noviembre de 1956.

A sus 22 años de edad, Javier Becerra ingresó a Bomberos León, una corporación que, en el año de 1978, estaba conformada por apenas 30 personas.

Javier Becerra trabajó como bombero raso por algunos años, su empeño, vocación y esfuerzo lo ayudaron para ocupar el cargo de teniente y encargado de la estación 7, ubicada en la colonia el Potrero.

En una entrevista realizada previa al 22 de agosto, Día del Bombero, en el año 2020, Javier Becerra narró que, él era el único de la generación del año 78 que aún seguía trabajando en Bomberos León.

Recordó que, a su ingresó únicamente se contaba con una estación de bomberos, siendo esta la estación Central, ubicada en la calle Apolo en la colonia Obrera.

Dijo que, a su ingreso no se contaba con equipo, unidades necesarias y personal con la capacitación necesaria para intervenir en las emergencias.

Algunas experiencias que se le quedaron muy grabadas fueron las de los rescates de niños en incendios. El llegar a tiempo y poder salvar la vida a un pequeño, era lo más satisfactorio para el teniente.

“En esos servicios sentíamos mucha tristeza, esa experiencia era muy fea, cuando una personita se moría llorábamos de sentimiento porque era un ser que apenas empezaba a vivir”, narró con un nudo en la garganta.

Javier Becerra perteneció por varios años al grupo de rescate acuático. Una vez tuvo un accidente en la Sierra de Lobos al buscar el cuerpo de una persona y cayó de cabeza de una altura aproximada a los 6 metros. Una caída que le provocó lesiones de gravedad, fractura en el cráneo y pérdida de la vista de su ojo izquierdo casi en su totalidad.

El teniente siempre estuvo agradecido con Dios por dejarlo vivir para seguir ayudando a la ciudadanía.

Actualmente en la corporación se cuenta con unidades y el equipo necesario para intervenir en cualquier tipo de emergencia, el cual ayuda en la protección del personal.

Durante los 43 años, Javier Becerra demostró el amor a su trabajo, él no quería retirarse, porque para él, el ser bombero no era un empleo, sino formar parte de una familia.

“Es un orgullo servir a la ciudadanía, cuando me toca guardia y me pongo mi uniforme me siento muy orgulloso de mi profesión y así muchos compañeros demuestran que quieren al cuerpo de Bomberos. Tenemos una hermandad entre todos y nos ayudamos en caso de peligro”, añadió.

El teniente, Javier Becerra perdió la lucha contra la insuficiencia renal terminal, hepatopatía crónica, síndrome de dificultad respiratoria aguda y descontrol metabólico.

Siempre será recordado por todos sus compañeros como una persona entregada al servicio de la ciudadanía y por alguien que puso el corazón en su trabajo durante todos estos años.

SG