HABLEMOS DE LÍMITES

20 abril, 2019

Fotografía: Guioteca.comCompartir Fotografía: Guioteca.com

La base de la autoestima es la auto-regulación y la autonomía y para poder ir conociendo y experimentando esos dos conceptos en nuestras vidas, es necesario aprender a poner límites tanto físicos, como emocionales.

A partir del año y medio, los bebés comienzan a saber que son un ente separado a su madre y a través del juego es que van conociendo el mundo que les rodea y aprenden a poner límites físicos de una forma básica al no querer comer más de lo que su cuerpo necesita, al seleccionar con qué compañeros de juegos se sienten cómodos y con quienes no, a aceptar ropa más abrigadora si es que tienen frío o quitarse ellos mismos el suéter si es que su cuerpo necesita refrescarse.


Mientras los seres humanos van creciendo, otro tipo de límites se van introduciendo a través de la interacción con los demás: el significado de una puerta cerrada, la hora de ir a la cama, dónde se puede jugar y donde no, el dormir en su propia cama entre otros.


Si te das cuenta, los límites se suelen aprender de una forma muy sutil y cuando la crianza es firme y clara, el establecimiento de límites no debería ser difícil, pero cuando no hay claridad en la etapa infantil y los niños y las niñas comienzan a crecer con mensajes que a veces van acompañados de chantaje, culpa y confusión, entonces en la edad adulta se van generando muchos problemas que desencadenan en inseguridad, baja autoestima, descontrol e incapacidad para tomar decisiones.


Entendamos que para aprender a poner límites saludables que permitan decir que no a las drogas o al alcohol, a prevenir el bullying, separarte de gente que te está lastimando, etcétera, a veces comienza con decir con seguridad y firmeza la palabra NO.


El terreno donde se aprende a usar esta palabra de una forma segura y contenida es la familia. A veces, cuando escuchamos que alguien dice NO, genera malestar y enojo. Sin embargo, permite tener claridad y establecer una distancia necesaria para el individuo y así aprender a regularse y conocerse para poder tener autoestima, seguridad y confianza.


Como terapeuta mucho del proceso con el que acompaño a mis pacientes, es haciendo las paces con la palabra NO y conciliar con lo que para muchos es egoísmo pero que viene bien para poder ir conociendo y experimentando la individualidad de cada quien, y así al menos vislumbrar lo que se quiere de lo que no, en las personas, las relaciones, el trabajo, los amigos, la vida y todo lo demás, así como aprender las formas necesarias para poner límites saludables.

Psicoterapeuta Gina Uribe