EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA

18 mayo, 2019

Fotografía: TromeCompartir Fotografía: Trome

Hablar de embarazo supone una experiencia diferente para cada mujer. Algunas lo planean y sueñan con ese momento desde que son muy jóvenes y para otras puede ser una experiencia que prefieren postergar hasta los años de mayor madurez o incluso una experiencia que prefieran no vivirE

Es verdad, que el embarazo es una etapa que se vive distinto en cada mujer y que va acompañado de muchas circunstancias que hacen que sea disfrutable o no como si fue deseado o no, la salud general de la futura madre, la economía, si el padre está presente o no, si cuenta con el apoyo de la familia y de los amigos.

Las emociones y sentimientos también juegan un papel importante, pues el miedo, la ambivalencia, la soledad, la preocupación, la tristeza, la vulnerabilidad, el cansancio, la ilusión, la felicidad, la impaciencia y otros tantos que cada quien vive y experimenta de diferente manera y tan personalmente, a veces lleva a las futuras madres a una situación de indefensión y de muchas dudas.

Pero cuando hablamos de embarazo en la adolescencia, es sin duda una variable más que añade estrés ante el nacimiento de cualquier criatura, pues si de por sí es un estado que reta física y mentalmente a la mujer, también trae consigo muchos cambios hormonales y emocionales. Las madres adolescentes son una población que está en el ojo del huracán pues padecen mucha discriminación y falta de oportunidades.

México tiene el primer lugar a nivel mundial en embarazos de mujeres entre 15 y 19 años y socialmente conlleva a una problemática difícil de solucionar, pues es entonces donde temas como el aborto, la alta mortalidad materna, la falta de oportunidades, el abandono de estudios, el fortalecimiento del círculo de pobreza y un mayor de riesgo de daño y mortalidad infantil tienen que ser puestos sobre la mesa y tal pareciera que seguimos evadiéndolos.

Educar a nuestros niños y niñas en materia de sexualidad y prevención se hace obligatorio, y en mi humilde opinión como psicoterapeuta, mientras antes se comience, mejor.

Cuando recibo en mi consulta a chicos y chicas a partir de los 12, 13 años, llenos de dudas, con ansiedad y depresión, resultado de lo que están viviendo, con mucha desinformación, con una comunicación precaria con sus padres, entonces me pregunto: ¿Qué es lo que está pasando que en esta época de mayor apertura a la información y que además está al alcance de todos a través de la web, tal pareciera que el problema se está saliendo de las manos y chicas de 10 años se están enfrentando a la difícil situación de ser madres cuando deberían tener derecho a vivir como niñas?

Pero también es importante analizar un poco qué está pasando con los padres de esos adolescentes que en ocasiones prefieren voltear a otro lado, antes que aprender a hablar con sus hijos e hijas.

Cuando como padre o madre, no tenemos las herramientas, ni los recursos para hablar de temas delicados como sexualidad, drogas, trata de blancas, embarazo, aborto, y otros tantos, entonces ha llegado la hora de acercarse a los especialistas para seguir aprendiendo a ser padres, un trabajo que puede ser un camino maravilloso.

Gina Uribe