El santo cervecero

2 junio, 2019

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San Arnulfo nació en Austria en el año 580, en el seno de una familia acomodada. Desde aquel tiempo, los austriacos eran famosos por elaborar cerveza y por su gusto por esta bebida, sin embargo, el milagro de la cerveza no quedó ahí.

Guerrero, México
Alguna vez la cerveza salvó vidas, en el Siglo sexto de la era cristiana, en Europa era más sano tomar esta bebida fermentada que el agua, contaminada por la peste de aquellos años, esa fue la enseñanza de San Arnulfo, nombrado por la iglesia Católica como el patrono de la cerveza, quienes se convirtió en obispo de Metz, Austria con apenas 32 años de edad y quien prevenía a los miembros de su Iglesia sobre el peligro de tomar agua, por lo que pedía mejor a su congregación beber cerveza constantemente.

En el año 627, San Arnulfo se retiró a un monasterio en Francia, donde murió y fue enterrado en 640. Un año más tarde, los ciudadanos de Metz pidieron que su cuerpo fuera exhumado y llevado a la ciudad para enterrarlo en su Iglesia local

La solicitud de los feligreses fue concedida. y durante el viaje para llevar el cuerpo de regreso a Metz, el cual era largo y agotador, varios fieles pararon en una taberna para comprar cerveza, desafortunadamente sólo quedaba un tarro que tendrían que compartir, pero sorprendentemente, el tarro nunca se terminó y toda la gente pudo beber cerveza hasta satisfacer su sed.

A esto se le conoció como el milagro de la cerveza y es la razón por la que la Iglesia católica considera a San Arnulfo el Santo Patrono de los Cerveceros.

Israel Ricardi