ENTRETENIMIENTO

El Charro negro

Puebla, México Algunos han oído su cabalgar, otros han visto su silueta y algunos más, han sentido…

Puebla, México

Algunos han oído su cabalgar, otros han visto su silueta y algunos más, han sentido el escalofrío que recorre el cuerpo al escuchar, la temida leyenda del charro negro.

Cuando el sol se esconde, elegante y con una imponente presencia; el charro negro siempre se aparece montado sobre un caballo cuyos ojos son dos bolas de fuego que parecen hurgar en el alma de la víctima. Esta leyenda cuenta la historia de un hombre que por su interminable ambición fue condenado a sufrir los tormentos del infierno ayudándole al diablo a cobrar las deudas de sus clientes.

El charro negro provenía de una familia humilde, desde chiquito soñaba con grandes riquezas que su familia no podía concederle. Cuando los padres del charro negro fallecieron, su ambición creció, cansado de su inagotable pobreza, decidió invocar al diablo. Un día, Lucifer se apareció ante aquel hombre y le ofreció una interminable riqueza a cambio de su alma.

A partir de ese momento, el charro negro fue condenado a sufrir incontables tormentos en el infierno y a salir, solo para acechar en las fronteras a las almas solitarias que tienen deudas pendientes con el señor oscuro. Esperando, que alguna noche, algún viajero tome su lugar para poder descansar en paz.

Así que ahora sabes que algunas almas en pena no se van ni al cielo, ni al infierno. A veces permanecen merodeando en la oscuridad de la noche buscando con quien desfogar sus sentimientos de ira, dolor y venganza.

Dulce F. Vergara