Coparmex pide frenar recortes presupuestales al Coneval e Inegi

23 julio, 2019

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El presidente de la Coparmex San Luis Potosí, Jaime Chalita Zarur, cuestionó los ahorros que el gobierno federal pretende obtener por medio de recortes presupuestales a instituciones encargadas de evaluar política púbica, como es Coneval e Inegi, pues son contraproducentes al no basarse en un análisis caso a caso de las necesidades de cada organismo, sino en instrucciones sin sustento que afectan de raíz la capacidad del Estado mexicano.

“México necesita datos confiables de los tres órdenes de gobierno para poder desarrollar política pública con base en evidencia. Más allá de premisas ideológicas, cualquier toma de decisiones en el ámbito gubernamental debe estar basada en datos y contener un sustento teórico y técnico que permita implementar disposiciones adecuadas”, señaló el dirigente empresarial.

Manifestó que para México es crucial la defensa de Coneval e Inegi, dado que han sido las dos principales instituciones que han permitido a nuestro país generar política pública basada en evidencia.

“Mantener un presupuesto adecuado de operación para el Inegi y el Coneval ha sido un elemento clave para su éxito en la generación de datos confiables. Los recursos otorgados a estas instituciones han permitido el desarrollo de un profesionalismo y especialización”, aseveró Jaime Chalita Zarur.

Dijo que para el caso del Coneval, aparentemente el gobierno reculó en la implementación de recortes, pero no por una buena planeación sino solo por la presión pública.

“Desde Coparmex exigimos que los recortes al gasto se implementen con extremo cuidado para no crear daños al funcionamiento institucional mexicano. Los organismos que construyen información relevante en este país deben ser preservados y alentados a que sigan continuando con su labor”, apuntó.

El presidente de Coparmex San Luis Potosí exigió que se respete la autonomía de gestión y financiera de la constelación de instituciones que permiten tomar decisiones de política pública con base en evidencia empírica, y no en suposiciones personales o concepciones ideológicas. Los recortes deben estar bien planeados, no sólo responder al vaivén de la opinión pública.