¿Canelo ante un payaso?

8 mayo, 2021

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Puebla, México

Un verdadero dolor de… todo. Eso ha sido Billy Saunders en los días previos a la pelea ante el mexicano Saúl Álvarez. Se ha metido con la prensa mexicana, con el equipo de Saúl, con algunos aficionados y con el propio Canelo.

En el primer encuentro cara a cara, para medios, Billy no bajó. Se quedó en su cuarto viendo una película y lo hizo público a través de redes sociales. Previo a la pelea, el británico se ha mostrado como un personaje más cercano a un payaso que a un boxeador.

Nada en él parece casual. Todo lo hace premeditadamente, para sacar de concentración a su oponente, para hacerlos enojar. Para que el medio boxístico de casa, el que usualmente sigue a Saúl, quiera ‘ver sangre’, como se dice cotidianamente. Billy lo ha conseguido. Su estrategia funcionó. Hoy comunicadores y aficionados, quieren ver caer a Saunders, pero también los protagonistas de la noche, tanto Álvarez como su entrenador Eddy Reynoso, han declarado que buscarán el nocaut.

¿Qué busca Saunders? Lo sabremos a ciencia cierta mañana en la pelea, pero mientras, podemos suponer dos cosas. Una, provocar que Canelo cambie un poco su estrategia. Que sea menos cauteloso y mas temerario, buscando el KO. Que, sobre el ring, las emociones superen a la razón. Que el mexicano, en su afán de noquear, se salga del papel de peleador inteligente y se entregue al de peleador de barrio que quiere venganza.

La otra hipótesis, es que simplemente, Saunders sepa que no está a la altura de su rival y que su mejor show, lo puede dar antes de la pelea y no durante ella.

La primera línea hablará de un peleador temerario que estuvo molestando al perro, mientras estaba amarrado y ahora deberá asumir las consecuencias. Deberá sacar su mejor versión para aguantar la embestida de un peleador que quiere noquearlo, para ser astuto y encontrar los puntos flacos. El riesgo es terminar en la lona y ser exhibido, pero al menos, veremos a un peleador que intento ganar, con mañas, pero buscando el triunfo.

La segunda línea sería la peor. Ver al mismo payaso que hemos visto en la semana previa, pero ahora vestido de boxeador en el cuadrilátero. Eso nos mostraría a un Billy escurridizo, que rehúya a los golpes y que recorra, una y otra vez el ring, esquivando los golpes de Canelo. Al ser zurdo, el riesgo de cabezazos está latente y podrían ser el pretexto perfecto para salir bien librado de una derrota.

De momento el británico ha calentado la pelea y le ha puesto sabor. Ojalá que el espectáculo previo al combate, no sea lo mejor de la semana y que ambos pugilistas nos regalen un buen show, tambien este sábado, en el estadio de los Vaqueros de Dallas, en Arlington Texas.

Luis Tamariz