Adquieren can especializado en rastreo de cadáveres.

10 mayo, 2019

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Salma, es la nueva integrante de la familia de unidad canina de la policía de investigación de la Fiscalía de Justicia; la cachorra, belga malinois, que cuenta ya con un entrenamiento en la búsqueda de restos humanos, llegó a reforzar las acciones que, en materia de búsqueda de personas desaparecidas, se realizan.

No obstante, antes de poder iniciar con el trabajo en campo, Salma, deberá de pasar por un proceso de adaptación no únicamente a su compañero de trabajo, que, en este caso, será el jefe de la unidad canina, Mario Gallardo, sino también, al clima y a la orografía zacatecana, para lo cual, Gallardo, deberá de ofrecerle un entrenamiento especial por un par de semanas.

“Son aproximadamente de 15 a 20 días en lo que se adapta al cambio como esa perra viene de la Ciudad de México, es muy diferente el clima y el terreno, nada más es un pequeño, son 15 días para que se adapte al clima” (…) “Dentro de este proceso de adaptación al terreno y a la temperatura, es la empatía que voy a crear yo con la perra, para poder, saber, leer bien a la perra sobre sus movimientos, tanto comportamiento que va hacer en un dado caso que llegue a localizar lo que se le esté pidiendo” , expuso Gallardo.

Salma, junto con otras dos perritas, una de ellas, a punto de jubilarse por su edad avanzada, integran la unidad especializada canina; no obstante, ésta cachorrita es la primera especializada en la búsqueda de restos óseos, habilidad que habrá de agilizar las búsquedas que se realizan hasta cuatro veces más, destacó Gallardo.

“Es una gran ayuda, ya que, en realidad, nosotros como seres humanos no va beneficiar en el tiempo, es una perra que puede hacer tres o cuatro veces más rápido una búsqueda que nosotros como humanos, por su olfato”

A través de aromas, Salma será capaz de encontrar restos enterrados 9 metros bajo tierra, ya sean aún en estado de putrefacción o, en ocasiones, dependiendo de las condiciones climatológicas y de la orografía, hasta con reducción cadavérica.

Para ella, al igual que para el resto de los perros que son empleados en las labores policiales, todo se trata de un juego, uno que, no obstante, los canes se toman muy en serio, por lo que los entrenamientos a los que son sometidos son arduos y constantes.

 “El perro lo que está buscando, para ellos es un juego nada más, ellos buscan el aroma que les damos de referencia, cuando encuentra ese aroma, va a obtener su juguete, que, en este caso, es el juguete, una caricia o comida, para ellos es un juego”

Por su parte, José Antonio Milanés Rodríguez director general de administración de la fiscalía de Zacatecas dio a conocer que el costo del can ascendió a 135 mil pesos y, anticipó que una vez que sea jubilada la perrita que lleva varios años laborando en la Fiscalía de Justicia, se comenzará el proceso para adquirir un nuevo can y tener la unidad canina completa, pues actualmente, se cuenta con canes para rastrear explosivos y restos humanos.

 “Tenemos tres perros, incluyendo el que acaba de llegar, tenemos uno ya muy viejito es una perrita labradora y está en una edad muy avanzada y no se saca mucho a campo, entonces, tenemos otra perrita es para búsqueda de personas y que tenía poco conocimiento sobre el olor de explosivos, entonces también podía ocuparse”