A cuidar el tesoro camotero

14 diciembre, 2020

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Puebla, México

El complicadísimo año 2020, le ha dejado un gran tesoro a la Franja, ahora el reto será cuidarlo por algunos años, para aumentar su valor y aprovecharlo.

Por primera vez, el equipo Sub 17 de la Franja es campeón de la Liga BBVA MX. Eso significa que son el mejor conjunto y que están plagados de jugadores con talento, carácter, mentalidad y mucho fútbol; Pero no necesariamente significa, que los camoteros tengan un potencial equipo, que en un futuro será campeón del máximo circuito.

Jugadores como Cristian Mares, Dylan Torres o Pedro Budib, solo por poner tres ejemplos, parecen destinados a llegar a Primera División. Pero aún están en camino y perderse, no es difícil. Para muestra el equipo campeón mexicano Sub 17 del 2011, donde futbolistas como Casillas, Gómez, Guzmán o Espericueta, fueron figuras, pero después se fueron perdiendo poco a poco.

El Club Puebla de hoy, acertó de inicio, en contratar a un entrenador que gusta de trabajar con jóvenes. Que trabaja para potencializar a futbolistas que aún no son figuras.

El siguiente paso debe ser armar un proyecto a largo plazo, en donde estos jóvenes campeones, tengan cabida. En donde sigan con su formación, los ayuden a pulir sus defectos y potencialicen sus cualidades.    

Ser Campeón Sub 17, solo significa que, en este primer corte, son los mejores. Pero apenas es un primer corte, apenas medio camino. El título de la categoría para nada es una meta. Es una recompensa a lo hecho hasta ahora, pero la meta es llegar a primera división.

El futuro camotero a largo plazo pinta bien. Herramientas, hay de sobra para trabajar, pero solo son eso, herramientas para trabajar. Si el proyecto se pierde, los jugadores se crecen, la continuidad se termina o el apoyo a estos chicos se limita, poco a poco, se irán perdiendo figuras.

Ojalá que en este equipo campeón Sub 17 del Puebla, haya muchos Carlos Vela que puedan llegar a consagrarse y menos Casillas o Espericueta, que por falta de seguimiento o de oportunidades, se quedaron en grandísimas promesas que nadie aprovechó. En tesoros que nadie cuidó y se quedaron guardados en algún cofre.

Luis Tamariz